Ictericia del Recién Nacido

 

Mi bebé tiene 5 días y no me he dado cuenta que se está poniendo amarillo

La ictericia es un trastorno muy común en los recién nacidos y se caracteriza por la coloración amarillenta de la piel y los ojos debido a la acumulación de las bilirrubinas  (pigmento amarillo producido por la descomposición del glóbulo rojo) en el cuerpo. En la mayoría de bebés, la ictericia es una condición benigna que desaparece sin tratamiento alguno. Sin embargo, es importante entender las causas, los síntomas y el manejo adecuado de la ictericia en los recién nacidos para garantizar un desarrollo saludable.

El signo más evidente de la ictericia en los recién nacidos es el tinte amarillo de la piel , que puede presentarse desde el primer día en la cara y progresar al tórax, abdomen y resto del cuerpo. Otros  síntomas, en casos más severos, pueden incluir letargo, disminución del apetito, orina oscura y heces claras. En algunos casos graves, felizmente muy raros, la ictericia puede causar complicaciones como kernicterus, una forma severa de daño cerebral debido a la acumulación excesiva de bilirrubina.

Para hacer el diagnóstico de la ictericia neonatal, además de visualizar el tinte amarillo se pueden usar equipos que miden la bilirrubina a través de la piel; pero lo mas importante es  valorar los niveles en la sangre con pruebas de laboratorio y con estos resultados se usan gráficos que son muy útiles para determinar la intensidad de la ictericia y ver la necesidad de intervenir de acuerdo a la edad del bebe.

El tratamiento varía según la causa y la gravedad de la afección. Los que cursan con ictericia fisiológica solo serán observados. En los casos que requieran intervenciones, la fototerapia que expone al bebé a una luz especial, por un tiempo variable, ayudará a descomponer la bilirrubina de la piel resolviendo el trastorno. En situaciones más graves, se pueden requerir recambios sanguíneos (exanguineo-transfusión) u otro tipo de tratamientos.

La prevención de la ictericia del recién nacido implica una buena atención prenatal, el seguimiento de protocolos médicos durante el embarazo. Una vez que el bebé ha nacido, es fundamental garantizar una alimentación adecuada, con leche materna, para prevenir la deshidratación que contribuye a aumentar los valores de bilirrubinas. Además la leche materna, con el efecto laxante que posee,  estimula la eliminación del meconeo que son las deposiciones verdosas de los bebes en los primeros días y que precisamente deben su color a la gran cantidad de bilirrubinas que poseen.

Es esencial que los padres estén atentos a los signos de ictericia, sobre todo aquellos que presentan algún otro riesgo para su salud como los bebes que han nacido prematuros o que tengan incompatibilidad en el grupo sanguíneo con sus madres. Es mas frecuente ver este trastorno cuando la madre tiene grupo O Rh positivo y el bebe tiene grupo A o B.  De otro lado es importante que tengan conocimiento de cuando buscar  atención médica; por lo que al momento del alta deben ser informados acerca de los signos de alarma y siempre será importante hablarles de la posibilidad que el bebe se torne amarillo.

Causas de la ictericia en el recién nacido:

  • Ictericia fisiológica: es la forma más común, benigna y autolimitada de ictericia en los bebés. Alrededor del 60 al 80%  la padece, se presenta a partir del segundo día y puede durar 2 semanas. Ocurre debido a la inmadurez del hígado del recién nacido, que tiene dificultades para procesar y eliminar eficientemente la bilirrubina.
  • Ictericia por lactancia: en algunos casos, el color amarillo puede estar relacionada con la alimentación del bebé. La falta de ingesta de leche materna puede contribuir a la acumulación de bilirrubina.
  • Incompatibilidad de grupo sanguíneo de la madre y el bebé, los anticuerpos maternos pueden atacar los glóbulos rojos del bebé, liberando una gran cantidad de bilirrubina en la sangre.
  • Enfermedad hemolítica: cuando la madre es Rh negativo y el bebe es positivo ( incompatibilidad Rh), rara en nuestro medio, puede dar complicaciones graves sobre todo cuando la parturienta no recibe medicación. en las siguientes 72 horas del nacimiento, para neutralizar la producción de anticuerpos Anti Rh que pueden afectar a los futuros hijos
  • Algunos trastornos metabólicos hereditarios pueden afectar la capacidad del hígado del bebé para procesar la bilirrubina.

Finalmente, cabe mencionar que algunos bebes que se alimentan exclusivamente con leche materna pueden permanecer con un tinte amarillo, más allá de las 2 semanas e incluso llegar al mes de edad, sin que esto implique ningún riesgo para su salud.

Conclusiones

  • La ictericia en el periodo neonatal es un trastorno muy frecuente
  • La mayoría de los casos corresponden a formas benignas ( Ictericia Fisiológica)
  • La incompatibilidad de grupo sanguíneo madre niño (O-A, O-B) son la principal causa de ictericia que requiere tratamiento.
  • La leche materna favorece la eliminación de la bilirrubina en las deposiciones
  • Es importante determinar los valores de bilirrubinas en todos los bebes que estén amarillos en las primeras 24 horas
  • Interpretar los valores de bilirrubina de acuerdo a la edad del bebe.
  • Los recién nacidos que hayan requerido hospitalización y tratamiento por ictericia deben ser considerados de riesgo y ser sometidos a un cuidadoso seguimiento.
  • Educar adecuadamente a los padres acerca de la ictericia neonatal.
  • Existe una larga lista de otras causas de ictericia de muy rara presentación que merecen ser estudiadas.

 

Dr. Roberto RiveroQuiroz
Pediatra Neonatólogo
Past Presidente SPP

Los medicamentos y la Lactancia

Es importante saber que, en la mayoría de los casos, cuando las madres toman medicamentos pueden, y deben, continuar con la lactancia. Lamentablemente, con mucha frecuencia, es una razón por la que se suspende la lactancia y, para colmo, por recomendación de un médico u otro profesional de la salud.

Si bien la mayoría de los medicamentos pasan a la leche, lo hacen en muy pequeñas cantidades, que no son dañinas para los bebés.

Son muy pocos los medicamentos que pueden causar algún problema al bebé o disminuir la producción de leche, además se usan infrecuentemente y muchas veces se pueden reemplazar por otros no dañinos o, en ocasiones, puede postergarse su uso hasta después de completar el periodo de lactancia.

Suspender la lactancia conlleva más riesgo que continuarla cuando la leche materna contiene una pequeña cantidad de algún medicamento.

Por ello, cuando se tienen dudas acerca del efecto de un determinado medicamento sobre el bebé, se debe consultar una fuente de información confiable. Una fuente de información muy completa y accesible es la página web e-lactancia.org, donde no sólo informan sobre fármacos sino sobre productos alternativos, hierbas, procedimientos, contaminantes, enfermedades maternas y del lactante, en base a la investigación científica y a las evidencias actuales. El prospecto que viene en el envase del medicamento es la fuente menos recomendable, ya que casi siempre dice que el fármaco no se debe usar durante la lactancia o que su uso acarrea algún peligro o, en el mejor de los casos, sugiere que consulte a su médico y, como dijimos al inicio, a veces es el médico quien suspende la lactancia porque no tiene la información precisa o porque cree que la lactancia y la alimentación con fórmula son equiparables.

Al suspender la lactancia y alimentar a los bebés con fórmula, se les deja de proporcionar los elementos necesarios para su óptimo crecimiento y desarrollo, tanto físico como emocional,  y los pone en riesgo de enfermedades como otitis, diarrea, neumonía, alergias, etc… y aún, años después del periodo de lactancia, los niños que fueron alimentados con fórmula cuando eran bebés, tienen más riesgo de esas mismas enfermedades y de otras condiciones, como obesidad, diabetes, leucemia, menor cociente de inteligencia, etc … y las madres también sufren más de diabetes tipo 2, presión arterial alta, cáncer de mama y cáncer de ovario. Todo eso ocurre porque la lactancia materna no es “una forma más”, ni ”la forma ideal”, de alimentar a los bebés, sino que es el mecanismo que la evolución ha creado y perfeccionado para que el ser humano inicie su desarrollo en forma óptima y para mantener a la madre más saludable, sin contaminar el ambiente.

Además, un destete brusco puede tener consecuencias emocionales, tanto en la madre como en el bebé, como inseguridad, tristeza, miedo, sensación de desapego, y causar congestión mamaria dolorosa.

En conclusión, cuando se enferma una madre que está amamantando, se debe evaluar si es necesario que tome un medicamento y, si es así, se debe elegir un fármaco compatible con la lactancia, lo cual no es difícil, porque la mayoría de los fármacos lo son; considerando que el amamantamiento es sumamente importante para madre y bebé, y que el destete precoz y la alimentación con fórmula conllevan grandes riesgos para ambos.

 

Milagro Raffo Neyra
Pediatra y Neonatóloga
RNE N° 3755

El virus COXSACKIE: Una infección frecuente en nuestros niños

Enfermedad “Boca- Manos- Pies”

Si tu niño es menor de 5 años y presenta de pronto síntomas de resfrío con fiebre, y ampollitas en la lengua, manos o pies posiblemente puede estar infectado por el Virus Coxsackie.

El Virus Coxsackie es un virus intestinal (enterovirus) llamado así por la ciudad donde se aisló por primera vez. Es un virus muy contagioso y se encuentra en las superficies no bien aseadas (con restos de heces) que se introducen al cuerpo del niño al comer con las manos contaminadas por no lavarse bien, y por las gotitas que salen de la nariz y boca al momento de hablar con otros amigos o familiares infectados.

Es llamada la enfermedad boca- manos-pies, porque aparecen ampollas rojas y dolorosas en la lengua y carrillos de la boca, palma de las manos y plantas de los pies. De igual manera se puede presentar con fiebre alta, dolores musculares, dolor de garganta, molestias estomacales o naúseas. En un porcentaje de niños solo pueden presentar fiebre y ningún otro síntoma más. En cualquiera de las formas de presentación la fiebre dura 3 días y desaparece.

Como toda enfermedad viral no se requiere usar antibióticos en su tratamiento, se utiliza gotas, jarabes o pastillas para el dolor y la fiebre y líquidos abundantes, la infección se autolimita y debe observarse la mejoría antes de cumplir la semana de inicio de los síntomas.

El niño debe ser evaluado por el pediatra porque existe un pequeño porcentaje que puede presentar complicaciones como meningitis (inflamación de las meninges), encefalitis (inflamación en el cerebro) o miocarditis (inflamación del musculo cardiaco), estos niños son tratados en los hospitales.

No existen vacunas para el Virus Coxsackie por lo que la principal forma de prevención es el adecuado LAVADO DE MANOS, no solo del niño sino también de los familiares que habitan en el hogar, hay que hacerlo después del cambio de pañales, antes de comer y al momento de preparar los alimentos.

Habiéndose iniciado las clases presenciales y abierto las guarderías, es necesario que los responsables del cuidado de los niños tengan presente esta infección para su prevención incentivando el aseo de los niños y manteniendo limpios los juegos y juguetes que van a compartir los niños en estos ambientes.

Dr. Carlos Velásquez
RNE No. 18186 – Médico Pediatra

Mi niño tiene diarrea ¿Qué debo hacer?

 

Los padres estaban felices porque al fin después de larga espera había nacido él bebe. Pero en cuanto hizo su primera deposición se sorprendieron al ver que era una sustancia verde, pegajosa. Esa deposición se llama meconio y trae restos de todo lo ingerido por el feto durante la gestación: pelos, células descamadas y dura como 3 días.

Luego vinieron unas deposiciones suaves, amarillas doradas. A veces hacía después de cada mamada, otras veces 1 vez al día, otras cada 2 días, a veces no hizo por 1 semana, pero él bebe estaba feliz y cuando por fin vino la deposición fue grande explosivo con abundante espuma y moco.

Todo esto es normal. Cuando hace después de cada mamada puede hacer más de 8 deposiciones al día no es diarrea. Si hace 1 vez por semana no quiere decir que es estreñido.

 ¿Qué son las deposiciones?

Las deposiciones son restos del alimento, células descamadas, bacterias y moco.

Cuando el niño toma solo leche las deposiciones son grumosas (como leche cortada) o pastosas. Su color lo da la bilis: es amarilla o dorada si solo toma leche materna hasta que el intestino se coloniza con más bacterias. Las bacterias metabolizan la bilis a biliverdina (color verdoso) y cuando ya permanecen más tiempo pasan a ser marrones.

Cuando toma otras leches además de la materna se vuelven verdosas porque hay más bacterias que metabolizan la bilis.

Gráficamente podríamos decir que las deposiciones del lactante son “como salsa de papa a la huancaína” o “como ocopa”, a veces como “huevo cortado”.

Los ruidos hidroaéreos y los gases.

Para que los alimentos se digieran deben circular por los varios metros de intestino y al hacerlo se oyen ruidos. La madre carga al bebe y tiene su oreja a la altura del vientre y oye los ruidos y se alarma porque cree que esta con gases, pero son ruidos normales. Es normal que el niño elimine gases por la boca, como que regresa la leche, a esto le llaman botar el “chanchito” o que elimine flatos. Si eliminó flatos no necesariamente tiene que botar el “chanchito” y no es necesario que nos pasemos la noche tratando de que regurgite.

El olor cuando elimina estos gases puede ser muy fuerte.

Cuando el niño recibe otros alimentos además de la leche, estos van a dar restos. Los alimentos de origen vegetal son los que dan restos porque no podemos digerirlos: las cáscaras, las verduras, las frutas, las pepas, la fibra. (el ser humano no es herbívoro).

Las proteínas (huevo, carne, pollo, pescado) y los hidratos de carbono (glucosa, fructuosa etc.) se absorben muy bien y no dan restos

¿Cuándo decimos entonces que el niño tiene diarrea?

Cuando hace deposiciones más sueltas de lo habitual y son más frecuentes.

El problema es que pierde exceso de líquidos y el mayor temor es que se deshidrate.

Debemos cuidar que no se quede con sed ni con hambre.

Hablamos de diarrea aguda si dura hasta 2 semanas. Diarrea crónica o prolongada si dura más de 14 días.

¿Cuál es el origen de la diarrea?

En un 95% de los casos es una infección viral. Las diarreas bacterianas han disminuido mucho con la cloración del agua y con el uso de antibióticos. Hay diarreas por parásitos (la más importante las giardiasis). No se debe desesperar por dar antibióticos.

Hay otras diarreas debidas a ciertas reacciones a alimentos como excesos de verduras o frutas, intolerancia al gluten, efecto de medicamentos y muchas otras más.

El cuadro completo más frecuente es la gastroenterocolitis: Fiebre, Vómitos y Diarrea.

¿Cómo se trata la diarrea?

1) Lo primero y más importante es MANTENER LA HIDRATACIÓN: El ideal es que siempre un pediatra dirija el manejo de la diarrea.

a) Evaluemos el grado de deshidratación

El niño puede tener diarrea y no estar deshidratado: Luce bien, lacta bien y así compensa las pérdidas de líquidos y electrolitos. En este caso debemos mantener la lactancia y si tiene más de 6 meses seguir su dieta habitual si la tolera, evitando verduras o frutas.

Solo pecho puede ser suficiente como alimentación. No forzarle alimentos si los rechaza. El pecho es suficiente porque le da líquidos y nutrientes.

El tratamiento de una diarrea leve puede ser solo: Pecho a pedido.

¿Cuáles son los signos de deshidratación?

Irritabilidad, llorón, con mucha sed, con las mucosas secas (los ojos secos y llanto sin lágrimas), la boca seca,  orina poco, la piel que se arruga.

Si tiene 2 o más signos de deshidratación es importante ofrecerle sales de rehidratación oral de 2 a 4 onzas por deposición hasta los 6 meses y de 4 a 8 onzas si tiene más de 6 meses. Si pide más darle.

Las sales de rehidratación oral siempre deben darse frías, sin agregar otros líquidos (No gaseosas u otros líquidos azucarados).

Siempre a poquitos: por cucharaditas o a sorbitos.

Démosle de beber, que no se quede con sed, reemplacemos las pérdidas para que no se deshidrate.

Si el niño no tolera los alimentos y luce deshidratado debe recibir hidratación endovenosa por unas horas hasta que tolere la vía oral y luego reiniciar la rehidratación oral.

¿Qué hacer si presenta vómitos?

Vómito es la expulsión forzada del contenido del estómago habitualmente con arcadas. Se asocia a cefalea intensa que disminuye al eliminar el contenido del estómago, palidez y el paciente luce demacrado. Estas molestias mejoran al vomitar. Duran de 1 a 3 días.

Si el paciente está vomitando no debe insistirse en darle alimentos que lo único que van a lograr es que vomite más. Chupar un adoquín o helado de agua refresca, calma la náusea.

Cualquier alimento tendría que ser líquido o licuado, fresco y a poquitos. Si le llenamos el estómago, aunque sea con 1 vaso de agua lo más probable es que lo devuelva.

Los medicamentos para el vómito no han demostrado eficacia

2) El segundo objetivo es MANTENER LA NUTRICIÓN:

El epitelio intestinal se renueva normalmente cada 3 días. Como hemos dicho anteriormente el virus (en especial el rotavirus) destruye los enterocitos y para que el intestino se recupere es necesario que el niño se mantenga nutrido.

Si el niño no come y se le dan antibióticos la deposición no va a tener restos y pocas bacterias y  será líquida y con moco (diarrea de hambre)

¿Qué alimentos le podemos ofrecer al niño con diarrea?

Mantener la LACTANCIA MATERNA o la lactancia. Únicamente en caso de que la leche provoque diarrea deberá retirarse y dar una leche sin lactosa.

Puede darle: pollo, carne, pescado, huevo, arroz, fideos

papas, pan, tostadas, galletas, sopas, mazamorras. La dieta debe ser agradable para el niño. Debe mantenerse su dieta habitual. Evitar exceso de verduras y frutas.

Es importante bajar la temperatura si tiene fiebre.

Mantener la higiene: Lavado de manos y eliminar los pañales higiénicamente

La deposición del lactante con diarrea contamina y puede contagiar diarrea

 

Dra. Rosa Risco Denegri
CMP7612 – RNE   449