El virus COXSACKIE: Una infección frecuente en nuestros niños

Enfermedad “Boca- Manos- Pies”

Si tu niño es menor de 5 años y presenta de pronto síntomas de resfrío con fiebre, y ampollitas en la lengua, manos o pies posiblemente puede estar infectado por el Virus Coxsackie.

El Virus Coxsackie es un virus intestinal (enterovirus) llamado así por la ciudad donde se aisló por primera vez. Es un virus muy contagioso y se encuentra en las superficies no bien aseadas (con restos de heces) que se introducen al cuerpo del niño al comer con las manos contaminadas por no lavarse bien, y por las gotitas que salen de la nariz y boca al momento de hablar con otros amigos o familiares infectados.

Es llamada la enfermedad boca- manos-pies, porque aparecen ampollas rojas y dolorosas en la lengua y carrillos de la boca, palma de las manos y plantas de los pies. De igual manera se puede presentar con fiebre alta, dolores musculares, dolor de garganta, molestias estomacales o naúseas. En un porcentaje de niños solo pueden presentar fiebre y ningún otro síntoma más. En cualquiera de las formas de presentación la fiebre dura 3 días y desaparece.

Como toda enfermedad viral no se requiere usar antibióticos en su tratamiento, se utiliza gotas, jarabes o pastillas para el dolor y la fiebre y líquidos abundantes, la infección se autolimita y debe observarse la mejoría antes de cumplir la semana de inicio de los síntomas.

El niño debe ser evaluado por el pediatra porque existe un pequeño porcentaje que puede presentar complicaciones como meningitis (inflamación de las meninges), encefalitis (inflamación en el cerebro) o miocarditis (inflamación del musculo cardiaco), estos niños son tratados en los hospitales.

No existen vacunas para el Virus Coxsackie por lo que la principal forma de prevención es el adecuado LAVADO DE MANOS, no solo del niño sino también de los familiares que habitan en el hogar, hay que hacerlo después del cambio de pañales, antes de comer y al momento de preparar los alimentos.

Habiéndose iniciado las clases presenciales y abierto las guarderías, es necesario que los responsables del cuidado de los niños tengan presente esta infección para su prevención incentivando el aseo de los niños y manteniendo limpios los juegos y juguetes que van a compartir los niños en estos ambientes.

Dr. Carlos Velásquez
RNE No. 18186 – Médico Pediatra

Mi niño tiene diarrea ¿Qué debo hacer?

 

Los padres estaban felices porque al fin después de larga espera había nacido él bebe. Pero en cuanto hizo su primera deposición se sorprendieron al ver que era una sustancia verde, pegajosa. Esa deposición se llama meconio y trae restos de todo lo ingerido por el feto durante la gestación: pelos, células descamadas y dura como 3 días.

Luego vinieron unas deposiciones suaves, amarillas doradas. A veces hacía después de cada mamada, otras veces 1 vez al día, otras cada 2 días, a veces no hizo por 1 semana, pero él bebe estaba feliz y cuando por fin vino la deposición fue grande explosivo con abundante espuma y moco.

Todo esto es normal. Cuando hace después de cada mamada puede hacer más de 8 deposiciones al día no es diarrea. Si hace 1 vez por semana no quiere decir que es estreñido.

 ¿Qué son las deposiciones?

Las deposiciones son restos del alimento, células descamadas, bacterias y moco.

Cuando el niño toma solo leche las deposiciones son grumosas (como leche cortada) o pastosas. Su color lo da la bilis: es amarilla o dorada si solo toma leche materna hasta que el intestino se coloniza con más bacterias. Las bacterias metabolizan la bilis a biliverdina (color verdoso) y cuando ya permanecen más tiempo pasan a ser marrones.

Cuando toma otras leches además de la materna se vuelven verdosas porque hay más bacterias que metabolizan la bilis.

Gráficamente podríamos decir que las deposiciones del lactante son “como salsa de papa a la huancaína” o “como ocopa”, a veces como “huevo cortado”.

Los ruidos hidroaéreos y los gases.

Para que los alimentos se digieran deben circular por los varios metros de intestino y al hacerlo se oyen ruidos. La madre carga al bebe y tiene su oreja a la altura del vientre y oye los ruidos y se alarma porque cree que esta con gases, pero son ruidos normales. Es normal que el niño elimine gases por la boca, como que regresa la leche, a esto le llaman botar el “chanchito” o que elimine flatos. Si eliminó flatos no necesariamente tiene que botar el “chanchito” y no es necesario que nos pasemos la noche tratando de que regurgite.

El olor cuando elimina estos gases puede ser muy fuerte.

Cuando el niño recibe otros alimentos además de la leche, estos van a dar restos. Los alimentos de origen vegetal son los que dan restos porque no podemos digerirlos: las cáscaras, las verduras, las frutas, las pepas, la fibra. (el ser humano no es herbívoro).

Las proteínas (huevo, carne, pollo, pescado) y los hidratos de carbono (glucosa, fructuosa etc.) se absorben muy bien y no dan restos

¿Cuándo decimos entonces que el niño tiene diarrea?

Cuando hace deposiciones más sueltas de lo habitual y son más frecuentes.

El problema es que pierde exceso de líquidos y el mayor temor es que se deshidrate.

Debemos cuidar que no se quede con sed ni con hambre.

Hablamos de diarrea aguda si dura hasta 2 semanas. Diarrea crónica o prolongada si dura más de 14 días.

¿Cuál es el origen de la diarrea?

En un 95% de los casos es una infección viral. Las diarreas bacterianas han disminuido mucho con la cloración del agua y con el uso de antibióticos. Hay diarreas por parásitos (la más importante las giardiasis). No se debe desesperar por dar antibióticos.

Hay otras diarreas debidas a ciertas reacciones a alimentos como excesos de verduras o frutas, intolerancia al gluten, efecto de medicamentos y muchas otras más.

El cuadro completo más frecuente es la gastroenterocolitis: Fiebre, Vómitos y Diarrea.

¿Cómo se trata la diarrea?

1) Lo primero y más importante es MANTENER LA HIDRATACIÓN: El ideal es que siempre un pediatra dirija el manejo de la diarrea.

a) Evaluemos el grado de deshidratación

El niño puede tener diarrea y no estar deshidratado: Luce bien, lacta bien y así compensa las pérdidas de líquidos y electrolitos. En este caso debemos mantener la lactancia y si tiene más de 6 meses seguir su dieta habitual si la tolera, evitando verduras o frutas.

Solo pecho puede ser suficiente como alimentación. No forzarle alimentos si los rechaza. El pecho es suficiente porque le da líquidos y nutrientes.

El tratamiento de una diarrea leve puede ser solo: Pecho a pedido.

¿Cuáles son los signos de deshidratación?

Irritabilidad, llorón, con mucha sed, con las mucosas secas (los ojos secos y llanto sin lágrimas), la boca seca,  orina poco, la piel que se arruga.

Si tiene 2 o más signos de deshidratación es importante ofrecerle sales de rehidratación oral de 2 a 4 onzas por deposición hasta los 6 meses y de 4 a 8 onzas si tiene más de 6 meses. Si pide más darle.

Las sales de rehidratación oral siempre deben darse frías, sin agregar otros líquidos (No gaseosas u otros líquidos azucarados).

Siempre a poquitos: por cucharaditas o a sorbitos.

Démosle de beber, que no se quede con sed, reemplacemos las pérdidas para que no se deshidrate.

Si el niño no tolera los alimentos y luce deshidratado debe recibir hidratación endovenosa por unas horas hasta que tolere la vía oral y luego reiniciar la rehidratación oral.

¿Qué hacer si presenta vómitos?

Vómito es la expulsión forzada del contenido del estómago habitualmente con arcadas. Se asocia a cefalea intensa que disminuye al eliminar el contenido del estómago, palidez y el paciente luce demacrado. Estas molestias mejoran al vomitar. Duran de 1 a 3 días.

Si el paciente está vomitando no debe insistirse en darle alimentos que lo único que van a lograr es que vomite más. Chupar un adoquín o helado de agua refresca, calma la náusea.

Cualquier alimento tendría que ser líquido o licuado, fresco y a poquitos. Si le llenamos el estómago, aunque sea con 1 vaso de agua lo más probable es que lo devuelva.

Los medicamentos para el vómito no han demostrado eficacia

2) El segundo objetivo es MANTENER LA NUTRICIÓN:

El epitelio intestinal se renueva normalmente cada 3 días. Como hemos dicho anteriormente el virus (en especial el rotavirus) destruye los enterocitos y para que el intestino se recupere es necesario que el niño se mantenga nutrido.

Si el niño no come y se le dan antibióticos la deposición no va a tener restos y pocas bacterias y  será líquida y con moco (diarrea de hambre)

¿Qué alimentos le podemos ofrecer al niño con diarrea?

Mantener la LACTANCIA MATERNA o la lactancia. Únicamente en caso de que la leche provoque diarrea deberá retirarse y dar una leche sin lactosa.

Puede darle: pollo, carne, pescado, huevo, arroz, fideos

papas, pan, tostadas, galletas, sopas, mazamorras. La dieta debe ser agradable para el niño. Debe mantenerse su dieta habitual. Evitar exceso de verduras y frutas.

Es importante bajar la temperatura si tiene fiebre.

Mantener la higiene: Lavado de manos y eliminar los pañales higiénicamente

La deposición del lactante con diarrea contamina y puede contagiar diarrea

 

Dra. Rosa Risco Denegri
CMP7612 – RNE   449

La diarrea por Rotavirus

 

En los meses de verano, la temperatura aumenta y comienzan a aparecer con más frecuencia los casos de enfermedad diarreica.

Vamos a recalcar ciertos conocimientos generales que nos ayuden a prevenirla y manejarla.

Los virus son la primera causa de diarrea y el virus que las causa con más frecuencia es el ROTAVIRUS. Este virus tiene una distribución mundial, afecta tanto a países desarrollados como a países pobres y a todas las clases sociales. Los más afectados son los lactantes entre los 6 meses y los 2 años. La lactancia materna protege a los recién nacidos. Se presentan más de 100 millones de casos anualmente en el mundo. Recién en 1973 la Dra. Bishop en Australia identificó al virus. Hay varias cepas de rotavirus y actualmente contamos con VACUNAS de 2 tipos en nuestro medio la monovalente ROTARIX y una polivalente la ROTATEQ.

Tanto la enfermedad como las vacunas dan una protección parcial o sea que la enfermedad puede repetir, pero la severidad es menor en estas recurrencias y tanto las hospitalizaciones como la mortalidad disminuyen.

Más del 90% de las diarreas son ocasionadas virus que no responden a tratamiento con antibióticos.

Los antibióticos no deben usarse en diarrea. Solo por indicación médica.

¿Cómo es el cuadro clínico?

Lo habitual es fiebre, vómitos y diarrea sin sangre y sin moco. A veces se puede acompañar de molestias respiratorias tipo resfrío.

El virus infecta a las células del intestino (enterocito) y las destruye disminuyendo la superficie de absorción del agua, electrolitos y nutrientes, además produce una toxina que impide la absorción de los disacáridos como la lactosa. Todo esto lleva a deshidratación e intolerancia a la leche de vaca en los lactantes.

¿Cómo adquirimos la diarrea?:

Al comer alimentos contaminados.

¿Cómo se contagia la diarrea?:

El enfermo de diarrea elimina en la deposición los gérmenes de diarrea. Los gérmenes no se ven y el alimento puede estar bien conservado pero contaminado si la persona que preparó la comida tiene diarrea y no se lavó bien las manos.

En el caso del rotavirus los virus se excretan desde 2 días antes de iniciarse la enfermedad y hasta 10 días después.

La contaminación es fecal-oral. Son las deposiciones las que contaminan.

Si un enfermo de diarrea no se lava bien las manos después de ir al baño puede dejar los gérmenes en el cubierto no bien lavado, al dar la mano etc. El virus permanece en las superficies por ejemplo de la tabla de picar donde ponemos verduras o frutas contaminadas; en la manizuela del microbús, si una persona con diarrea la cogió.

En los nidos son frecuentes los contagios si no se eliminan higiénicamente los pañales y el personal que atiende a los niños no se lava bien las manos después de atenderlos. Por eso el niño con diarrea no debe ir al nido hasta que esté sano.

Solo el ser humano enferma de rotavirus y no se dan contagios por los animales

¿Qué otras causas de diarreas hay?

Hay otros virus, bacterias y parásitos que pueden dar diarrea.

La cloración del agua, como hacemos con el agua de las piscinas o el agua potable que nos viene por las cañerías solo mata bacterias, pero no a los virus ni parásitos. Las aguas filtradas no son buenas para eliminar los parásitos a menos que se usen filtros especiales muy finos.

La única y mejor forma para evitar la diarrea es hervir el agua por 1 minuto.

  1. En el lactante lo más importante es dar lactancia materna exclusiva. La leche materna no trasmite diarrea, son las manos mal lavadas las que llevan la diarrea al niño
  2. El biberón debe hervirse cada vez que se da y máximo debe reutilizarse dentro de las 4 horas.Cuando hay diarrea en casa no debe usarse biberón.Actualmente se recomienda no usar biberón sino dar la leche en taza por cucharaditas
  3. El lavado de manos con agua y jabón es lo más efectivo, con jabones suaves (evitar los “anti -bacteriales” porque son fuertes y maltratan las manos).

Debemos lavarnos las manos antes de preparar y dar la comida.

Cuando llegamos de la calle.

En especial después de ir al baño.4. Eliminar los pañales higiénicamente si es posible ponerlos en bolsa plástica.

4. Evitar usar bacines: ir al inodoro, taparlo y correr el agua.

5. Hervir el agua

¿Qué vacunas son importantes para evitar las diarreas?
La vacuna para el sarampión ya hace varios años demostró ser eficaz para evitar las diarreas y disminuir la mortalidad por esta enfermedad.

Las vacunas para evitar el Rotavirus son muy efectivas. En el esquema de vacunación del MINSA ya se encuentra incluida la Rotarix. La vacuna se administra por vía oral a los 2 y 4 meses de edad. Después de los 6 meses ya no se administra porque los niños ya han estado expuestos y tienen protección de los casos más severos.

.

 

Dra. Rosa Risco Denegri
CMP7612 – RNE   449

Impacto de la pandemia en el Trastorno de Espectro Autista (TEA)

 

Los niños con TEA son rutinarios, es decir, presentan estereotipias, de movimiento o de lenguaje (ecolalia), que son repeticiones sin un objetivo. Este hallazgo o característica puede llevarnos a pensar que un niño con TEA se adaptará a la pandemia, no es así.

Estos niños también son poco sociables, le dan más importancia a las cosas que a las personas, entonces la pandemia con el aislamiento obligatorio, sería favorable, tampoco es así.

Estos niños tienen hipersensibilidad en distinto grado, sea táctil, gustativa, auditiva, visual. En el caso de las dos últimas podríamos suponer que la pandemia fue favorable pues, por el aislamiento, ellos no estuvieron expuestos a contaminación auditiva ni visual, ¿acaso no se poblaron las playas con aves, pues éstas sintieron estar en su ambiente natural, sin humanos?. Fue una situación temporal y sobre todo ficticia, como cuando, para una escena fílmica se presenta, en el día una vía sin tránsito vehicular o peatonal. No es la realidad. Cuánto de la realidad estamos afrontando, identificando o aplicando Pienso que la pandemia nos ha dado lecciones sobre estos niños en especial y sobre otros temas en general, los que exceden al propósito de este artículo.

El TEA es un trastorno que ocurre en una persona y la manifestación varía según la característica de esa persona y de la “carga” o “penetración” (concepto genético) del mismo TEA. El resultado de las terapias dependerá de estos factores pero también de la estructura familiar.

Lo cierto es que la pandemia nos ha arruinado la vida y ha hecho de estos años “los años perdidos”. Nos ha obligado a vivir irrealmente, lo peor es que lo aceptamos. Hemos dado luz verde a lo irreal, dejando de lado lo real. Lo entenderá en el siguiente análisis.

 

Fuente: https://gestarsalud.com/2020/04/03/ Foto: sumedico.lasillarota.com

 

Antes de la pandemia entre 30 y 40% de los pacientes que acuden a consultorio de Neuropediatría eran TEA, indudablemente alto. Durante la pandemia son entre 60 y 70%.

Hace 2 semanas, durante una campaña de mi especialidad, una psicóloga a quien remito pacientes me preguntó: “¿No ha observado un incremento de casos de TEA?”. Ella lo asociaba con una característica de la ciudad en la cual trabaja. Es cierto, es un incremento significativo. Trataré de dar una explicación.

¿Qué podemos esperar sin terapias presenciales? Que empeoren

¿Qué podemos esperar con terapias virtuales? Que empeoren, pues los niños las ignoran o no tienen motivación para atenderlas.

Un momento, no es que estos niños prefieren jugar solos. Olvidamos que al ser “personas en desarrollo” también tiene MADURACIÓN NEUROLÓGICA lo que se va a manifestar con mayor número de interneuronas que enriquecen su desempeño, por eso estos niños mejoran. ¿Es que dejarán de ser TEA? No, pero su grado será menor, “no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista” (refrán popular). Hemos observado a niños a quienes se planteó el diagnóstico temprano, es decir antes de los 3 años, y han mejorado tanto con terapias sostenidas, regulares, no pandémicas por cierto, que quien lo evalúa después dice: “¿Quién le ha dicho que su niño tiene TEA?”

Lo real es que durante la pandemia y, especialmente durante el aislamiento obligatorio, habían MÁS PERSONAS EN EL HOGAR durante MÁS TIEMPO, lo que reduce el espacio. Un momento! ese hecho es favorable pues los niños tienen más tiempo con sus padres. Falacia!! Estarán más tiempo en el hogar, pero no necesariamente tienen más tiempo para los niños. Cada progenitor en su labor remota, “requerido” por su empleador sin respeto de su horario, trabajan más para la empresa, aunque están más tiempo en el hogar, los niños no cuentan con sus padres, quienes los “distraen” con equipos electrónicos. Esa conducta no favorece la socialización ni el lenguaje, que son los criterios diagnósticos del TEA.

Los padres más tiempo en el hogar, cierto, pero menos tiempo para los niños. Eso me recuerda las “misas de cuerpo presente”

Lo que es un mito en general, y en TEA en particular, es que SOLO las terapias tienen efecto real y efectivo, pero no son mágicas. Eso es verdad cuando:

  • son sostenidas (2 o 3 veces por semana, no más de 40 minutos por sesión), no interrumpidas,
  • son presenciales, no virtuales,
  • participa un progenitor durante la misma, para reproducir en el hogar las técnicas aprendidas (quien practica más aprende más),
  • hay empatía entre terapeuta y niño. No siempre “el/la mejor” terapeuta logrará un buen resultado en un niño determinado
  • no son excesivas que “asfixien” al niño

Lo que se debe entender es que LA VIDA MISMA ES UNA FORMA DE TERAPIA por eso la pandemia ha hecho TANTO DAÑO, nos ha quitado la vida normal.

“La mayoría de los niños con TEA tuvo un impacto negativo en el manejo de las emociones. Los cuidadores puntuaron niveles de ansiedad más altos en ellos mismos que en sus hijos con TEA, por tanto, los niños con TEA y sus padres tenían niveles más altos de ansiedad. Los factores estresantes durante la cuarentena son: la duración de la misma, el miedo a la infección, la frustración y el aburrimiento, la información inadecuada, las finanzas y el estigma. Sus rutinas cambiaron por completo y tuvieron que respetar reglas no siempre comprensibles para ellos: desinfectarse las manos, no tocarse los ojos ni la nariz y cubrirse la boca” (Rev Neurol 2020;71:285-291)

En esa MADURACIÓN NEUROLÓGICA lo niños con TEA necesitan contacto con niños normales para aprender conductas y lenguaje NORMAL.

Olvidamos que estos niños, al ser personas y , como humanos, son seres SOCIALES, aunque rechacen el contacto, lo REQUIEREN pues esencial para los humanos.

No desalentarse, la solución está en sus manos. A recuperar estos “años ´perdidos” con CALIDAD!! Recuerda TU NIÑO NECESITA DE TI!!

 

José Marcos Moisés Moreno Calixto
Neurólogo Pediatra

 

Foto principal: “La dificultad de llevar mascarilla” Fuente: https://unsplash.com/photos/RzbUUaP2JXY

¿Debo vacunar a mi niño contra el COVID-19?

 

Esta es una pregunta que se hacen actualmente muchos padres causándoles ansiedad y temor, por ese motivo es necesario recordar algunas cosas importantes respecto a esta pregunta.

El sistema inmunológico en el ser humano es algo maravilloso, se encarga de defender nuestro organismo de infecciones y se desarrolla desde que estamos en el útero de nuestras mamás. Para hacer más eficiente y rápido su trabajo de defensa debe conocer previamente al microorganismo y mantenerlo en su memoria inmunológica, para esto están las vacunas.

 

 

Una vacuna es cualquier preparación cuya función es generar inmunidad frente a una determinada enfermedad, estimulando al organismo para que produzca anticuerpos que luego actuarán protegiéndolo frente a futuras infecciones, ya que el sistema inmune podrá reconocer el agente infeccioso (memoria inmunitaria) y lo destruirá. La vacuna se prepara a partir de microorganismos (bacterias o virus), muertos o atenuados, o productos derivados de ellos. Lo que hacen realmente las vacunas es engañar al sistema inmunológico, haciéndole pensar que está siendo atacado por un agente infeccioso y obligándole a defenderse.

Las vacunas han sido sin duda alguna, la medida de prevención que más beneficios ha aportado y sigue aportando a la humanidad ya que enfermedades que antes eran epidémicas y que originaban una gran mortalidad en los niños ahora están erradicadas en todo el mundo, como la viruela; casi erradicadas, como el sarampión; o, controladas, como la hepatitis B, la difteria, el tétanos, la tos ferina y la meningitis meningocócica. Las vacunas benefician tanto a las personas vacunadas como a las personas no vacunadas y susceptibles que viven en su entorno.
En resumen la manera más efectiva de mantener a sus hijos sanos es a través de las vacunas, ya que su función es prevenir enfermedades que pueden llegar a ser peligrosas. Y lo más importante es que no solo lo proteges a ellos sino a todos.

En la epidemia del COVID-19 la vacunación está jugando un rol importantísimo en el control de esta mortal infección.

Aunque los niños tienen menos riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 en comparación con los adultos, ellos pueden sufrir complicaciones sobre todo si tienen alguna enfermedad subyacente que lo exponga (enfermedades inmunitarias, obesidad, diabetes etc.). Por este motivo actualmente se está iniciando las vacunas en niños mayores de 5 años en varios países del mundo.
Según la Organización Mundial de la Salud vacunarse contra el COVID-19 puede ayudar a proteger a los niños de 5 años de edad o más de contraer el COVID-19. Los principales beneficios de la vacuna contra el COVID-19 en niños son:

  • Vacunar a los niños puede ayudar a proteger a los miembros de la familia, incluidos los hermanos que no son elegibles para vacunarse y los miembros de la familia que podrían tener mayor riesgo de enfermarse gravemente si se infectan.
  • La vacunación también puede ayudar a evitar que los niños se enfermen gravemente, incluso si contraen COVID-19.
  • Vacunar a los niños de 5 años de edad o más puede ayudar a mantenerlos en la escuela y ayudarlos a participar de manera segura en actividades deportivas, juegos y otras actividades grupales, muy necesarias para su buen crecimiento y desarrollo.

 

 

La seguridad de las vacunas contra el COVID-19 para niños está siendo vigilada con el programa de monitoreo de seguridad más exhaustivo en la historia de los EE. UU, garantizando su seguridad luego de que estas son aprobadas para su aplicación en este grupo de niños.

Por lo anterior, a la pregunta si ¿debo vacunar a mi niño contara el COVID-19?, la respuesta es completamente afirmativa.

Dr. Carlos Velásquez
RNE No. 18186 – Médico Pediatra