Cuando llega el año y no llegan palabras

 

“EL DOMINIO DEL LENGUAJE  ES EL PROCESO FINAL DEL PENSAMIENTO” Burrhus Frederic Skinner

El lenguaje es una expresión que nos permite comunicarnos con nuestros semejantes u otras especies. Puede ser gestual, hablado o escrito, cada uno con sus variantes lo que le da complejidad a este proceso. El lenguaje hablado es exclusivo de la raza humana. Los animales que pueden “hablar” solo lo logran por repetición de palabras, frases u oraciones pero no es posible establecer un diálogo fluído.

El lenguaje hablado es la perla de la expresión del pensamiento humano de modo que en el desarrollo psicomotor, es el mayor indicador de un desarrollo, no sólo normal, sino completo, necesariamente involucra la inteligencia.

Asociado al desarrollo del sistema nervioso central,  que se completa varios años después del nacimiento a través de la mielinización y de los procesos de enlaces intercelulares especializados entre las neuronas,  el lenguaje hablado,  es un proceso que determina logros de acuerdo a la edad y cuando no se obtienen,  hablamos de BANDERAS ROJAS o SIGNOS DE ALARMA.

Aquí un resumen de este proceso según la edad del niño:

  1. Como recién nacido el niño —> LLORA
  2. A los 3 meses —> GUTUREA (GU, AGÚ)
  3. A los 6 meses —> SILABEA (DA, DA, DA, MA, MA, MA, TA, TA, TA,PA, PA, PA, BA, BA, BA)
  4. A los 9 meses —> BALBUCEA = dice sílabas + sonidos ininteligibles lo que simula una conversación, en ello hay comunicación visual necesariamente
  5. A los 12 meses —> PALABREO (PAPÁ, MAMÁ, TETA)

Del llanto y gutureo no hay duda alguna. Nuestra formación en neurodesarrollo o desarrollo psicomotor es insuficiente por lo que a partir de los 6 meses mezclamos conceptos.

Cuando pregunto: A qué edad dijo su niño su primera palabra CLARAMENTE  (Ej: PAPÁ, MAMÁ, TETA)?

Un gran grupo de  padres responden 6 meses, les digo: a esa edad no se dicen palabras, sino sílabas. Para este grupo de padres decir sílabas juntas (3 o más veces), especialmente si ésta es MA o PA, es una palabra. Esto puede llevarlos a no estar alerta de que a los 12 meses debe decir su primera palabra claramente, asumir que la dijo mucho antes y no detectar el retraso que el niño tiene.

Otro gran grupo de padres responden 12 meses. Les pregunto: cuál(es)?. Responden: PA, MA . Obviamente esas no son palabras, para ellos SÍ, lo que es peligroso pues tampoco se advierte el retraso.

Hay palabras Monosílabas como: NO, YA. Debe aclararse que para validar como logro de palabra, ésta  debe de ser de dos sílabas claras.

Lograr decir palabras depende del desarrollo del sistema nervioso central, de su maduración, la cual será más completa si se tiene el estímulo y tiempo  adecuados. Eso significa que se debe:

  1. Hablar y pronunciar claramente, NO DISTORSIONAR EL LENGUAJE, “infantilizar” o “abebar” nuestro lenguaje no ayuda al desarrollo normal del lenguaje
  2. Oir música con intérpretes que pronuncien bien. Sea que los padres escuchen música en el hogar o que le pongan música infantil de fondo al niño, DEBE HABER BUENA PRONUNCIACIÓN. El estímulo auditivo correcto favorece una buena adquisición del lenguaje.
  3. Estar con el niño el mayor tiempo posible. Lamentablemente los padres y madres nos convertimos en este tiempo, sea pre o pos pandemia, en grandes ausentes y nos perdemos el momento en el que nuestro hijo  dijo su primera palabra. Otra persona, que tal vez solo es su cuidador, tendrá ese privilegio que no valorará pues no es su hijo. Para mí esto me produce PROFUNDA tristeza, sino lo califico como ATERRADOR. Saben porqué? Pues es un momento que no se repetirá pues el niño sigue en crecimiento y nos perdemos los logros que ellos tienen.

Foto1

Foto1: Si el niño no hace contacto visual se recomienda usar un objeto con el que el niño juega o conoce, asociar la palabra al objeto y llevarlo a la altura de los ojos, así el niño al seguir con la mirada el objeto, nos verá con su vista periférica. Por ejemplo: “Matías: voy a tomar la pelota, ahora llevo la pelota a mi cara”

Foto 2

Foto 2: Para entrenar al niño en el nombre y la pronunciación de un objeto, conocido por él como en el caso anterior, llevarlo a la altura de la boca y pronunciar el nombre pausadamente, de tal forma que el niño ve el movimiento de nuestros labios. Por ejemplo: “Matías: ahora tomo la pelota y la pongo junto a mi boca”……y cuando él dirige su mirada al objeto pronuncio “PE-LO-TA”

Ya que sabemos qué hacer, debemos ponerlo en práctica esforzadamente. Si no lo hacemos será un conocimiento vano.

Lograr que el niño adquiera un lenguaje normal,  detectar a tiempo el momento en que el logro se retrasa  y  buscar ayuda profesional  oportuna,  significará proveer al niño de una herramienta FUNDAMENTAL en su desempeño futuro.

 

José Moreno Calixto
Neurólogo Pediatra