!Qué responsabilidad! !Soy papá, soy mamá!

 

“¡Ya soy padre!”, “¡Ya soy madre!” son expresiones que nos llenan de orgullo, son un reto, tenemos la juventud y energía para afrontarlo, pero….., un momento, para ejercer mi profesión estudié dura y largamente. Aquel esfuerzo fue recompensado con el título o grado académico, pero…ser padre o madre…no lo aprendí académicamente, no estudié cursos al respecto, o tal vez sí pero sin la presión de hacerlo como en la universidad o instituto, no hay notas de por medio. Lo ví en como mis padres me educaron, desde que recuerdo, pues los primeros años ni idea de cómo fue, lo vi con mis hermanos, sino soy el menor o hijo único, lo vi con mis primos y sobrinos. Cada padre o madre era diferente, lo hacían como sabían, si lo sabían, la mayoría de las veces, como podían y cada quien tenía la razón, aunque no me parecía que fuese así. No había debate, lo que hacían o me decían eran “verdades absolutas”. Si tenían un problema, no consultaban un texto o bibliografía en internet, a veces sí, muchas veces le preguntaban al abuelo o abuela, o hermanos mayores con niños.

La verdad que si ser padre o madre se trata de un curso, es bien chévere pues, no hay tareas, ni monografías, ni desvelos, ni libros obligatorios, ni cursos pre-requisitos, ni prácticas pre-profesionales…¿cómo las habría si ser padre o madre no es una profesión?.

Sí hay prácticas, solo que practicas con tu hijo, si es el primero, pues ahí te entrenas y mejoras con los siguientes…un momento, ¿eso está bien?…en función de nosotros tal vez sí, es como la universidad de la vida nos prepara, es lo que decían mis padres, pero ¿en función de ese primer niño? Uy tremenda responsabilidad!!….pero tranqui…tu niño no recordará si fallas, porque vas a fallar, eh!! Y muchas veces. Tu niño igual te amará y serás su héroe o heroína. Si supieran tan solo como llegaste ahí…!!!

De cómo te formaron o deformaron dependerá el destino de tu niño. Cuando ya eres mayor y antes de tener niños cabe preguntarte: “¿cómo me gustaría que me hubieran educado o formado?”. Como tú vas a procrear es pertinente responder a esa pregunta para formar de esa manera a tu hijo. No me refiero a lo material sino a los verdaderos valores que cada vez más se van perdiendo.

La única manera de formar hijos moralmente sanos es empezar por ser padres de visión positiva1

Por supuesto, tengo motivación para tener un hijo. Claro que seré positivo(a) y mantendré a mi hijo alejado de lo negativo.

Que bueno que tengas motivación, es un buen comienzo, debes transmitirla para que tu niño sepa hacer frente a lo negativo, pues aunque te esfuerces en tenerlo alejado de lo negativo, será imposible, tendrá contacto con lo negativo, la clave es hacerle frente con estrategia e inteligencia, no temer a lo negativo, sino afrontarlo, así será un(a) niño(a) fuerte.

Hay que definir qué es lo bueno o positivo y no me refiero a lo material. Al motivar a un niño solemos recurrir a términos superlativos, excesivos, exagerados, no realistas y tu niño cree lo que tú le dices. Por ejemplo: ¡¡buena campeón!! o ¡¡eres el mejor!! Un campeón o el mejor, debe ganarle a muchos en una competencia en la cual se premia el esfuerzo. Muchas veces por logros mínimos usamos estos términos. Tu niño lo cree y lo siente así, luego en la escuela o en la vida, comprueba que no es así. Motívalo con expresiones reales: ¡Muy bien!, ¡lo haces cada vez mejor!, ¡Te felicito!

Otras veces les llamamos: Príncipe o princesa, lo cual te hace rey o reina. Hasta cierto punto es verdad pues en la estructura del hogar la cabeza es el varón, la mujer, su ayuda idónea. Lo importante es usar términos realistas o si le dices, por ejemplo, príncipe o princesa, que sepa porqué lo haces, sino verá que el mundo está lleno de príncipes y princesas, entonces habrían muchos reyes y reinas, mas todos sabemos que por cada país o comarca hay un rey y una reina, además la monarquía es una forma de gobierno cada vez menos funcional.

La correcta forma de educar no depende de la abundancia de los bienes que posees sino de la abundancia o calidad de tu presencia con tu niño.

Al ser realista en lo que dices o haces, enseñas. Sus ojitos te ven como actúas, sus orejitas oyen lo que dices, ése es su ejemplo y lo reproducen a manera de prueba, de ver el resultado que obtienen. Si no cuidas lo que dices o haces, puedes ser avergonzado. Tu niño solo lo reproduce como prueba-error….para él será divertido en su inocencia.

Sé consciente de tus limitaciones y reconócelas, cuando crezcan, no podrás ocultarlo, se perderá la verticalidad de la relación, pero el respeto que te tenga es porque te mostraste humano, falible, pero positivo(a) para hacer frente a lo negativo que cada día es mayor, pero que habrá aprendido a tener herramientas para hacer frente, pues su padre(madre) se las dio.

Oír a mis hijos conforme fueron creciendo y más aún de adultos me hizo una mejor persona. Disfruta oírlo y pide su opinión sobre algún problema, cuando él pueda dártela. Será un buen ejercicio para todos. El resultado será positivo, favorable, pues tal vez, tu hijo tenga aquella práctica que tú no tuviste para hacer frente a la vida, con lo negativo incluido.

 

Fuente: Google2

 

José Marcos Moisés Moreno Calixto
Neurólogo Pediatra

 

Referencias:

  1. Ziglar, Zig. Criar niños positivos en un mundo negativo, pág.12, 1985
  2. https://twitter.com/MontecristoCon/status/817349261218246656/photo/1